• +34 - 644 430 972
  • admin@pablo.works

CHIPCHIRIRIP

CHIPCHIRIRIP

¿Cómo puede alguien que se dedica de corazón a escribir canciones pasar sin detenerse por esta situación singular, surrealista y omnipresente?
Me da igual que escriba canciones sobre la vida en general o sobre su vida particular, que escriba canciones alegres o tristes, y desde luego me da igual el género y el estilo, nadie es ajeno a este delirio ni pasa de puntillas por algo tan surrealista, tan prolongado en el tiempo y tan global.
Esta vivencia es descomunal.

CHIPCHIRIRIP (versión larga)

MOTIVACIÓN

Cuando una persona escribe canciones suele ser motivado de forma vocacional por una necesidad irrefrenable de expresar su emociones, experiencias, pensamientos y estados de ánimo, y no hay mayor generador de emociones, pensamientos, experiencias y estados de ánimo que vivir dos meses encerrado en mitad de una pandemia y en plena era tecnológica, con avalanchas de opiniones, datos, noticias y más noticias, esperanza, desasosiego, confinamiento, futuro, economía… incertidumbre.

PRODUCTIVIDAD

La primera semana escribí Keep On (que ya verá la luz cuando le toque), una breve canción de ánimo y crítica, optimismo con un tono serio y en inglés, y la segunda semana escribí Chipchiririp, también crítica y ácida pero con otro espíritu más dicharachero y un marcado estribillo divertido y alegre, y en español, para que me entiendan.
Ahora mismo estoy terminando Así pasamos el tiempo, otra canción sobre la pandemia en tono directamente de humor y musicalmente delirante, una feroz crítica y autocrítica en clave jocosa a nuestra cada vez más acusada costumbre de hablar de más sin saber, pero ese será otro capítulo.

Y un día de estos escribí y grabé, todo en uno y sobre la marcha, Hello, una dura y triste canción escrita desde la piel de los que peor lo están pasando en esta bárbara pandemia, los que pierden seres queridos.

ACONTECERES

Pero volvemos a lo que nos ocupa, y es que escrita y grabada Chipchiririp en tres o cuatro días os propuse una idea que me sugirió esta canción desde el primer momento, que el videoclip lo hiciérais vosotr@s.
Hice una vídeo letra para que pudiérais escuchar y leer la canción a la vez y os planteé el reto.
Vuestra respuesta fue genial, sin paliativos, genial.
Me empezaron a llegar vídeos y con cada nuevo vídeo llegaba una nueva sorpresa; descubrir poco a poco cómo, sin haber dado instrucciones ni premisas, os habíais planteado cada un@ vuestra colaboración fue una verdadera aventura. Los recuerdo como días verdaderamente felices.
Por las noches nos sentábamos Virginia y yo a ver los vídeos que habían llegado durante el día, y permanecíamos maravillados frente al ordenador viendo la alegría y la generosidad (y no me cansaré de decirlo) con las que la gente participaba en este proyecto convirtiendo lo que era una simple idea caída de un guindo con una simple canción caída de otro guindo en algo emocionante, ilusionante y divertido.
Algo humanamente muy grande.

THE MEANING

De esta forma Chipchiririp se ha convertido en algo de todos, de todos los pocos que conformamos de momento el mundo Líquido-Works. Una mini comunidad rebosante de gente maja, divertida y generosa.
Ya sabéis que hay dos parámetros básicos para medir muchas cosas, y son cantidad y calidad, y este videoclip es un reflejo de mi vida entera y mi permanente convicción en defensa de la calidad frente a la cantidad.
Os lo explico de otra manera, conozco a prácticamente todas las personas que aparecen en el vídeo (con alguna excepción) y con la gran mayoría he tenido muchas y grandes vivencias.
¿Os hacéis una idea de lo que significa para mí este vídeo?
¿Sabéis qué significa para mí ser el nexo de unión de tantas personas tan lejanas entre sí en tantos aspectos, y verlas a todas bailando el Chipchiririp?
¿Sabéis qué siento viendo este vídeo con toda la de gente que hay a l@s que tanto cariño tengo?
¿Entendéis que para mí esto no es algo profesional? Es algo personal.
Ese es el eje de toda mi carrera, y este vídeo me lo ha mostrado sin pretenderlo, lo personal por encima de lo laboral, la calidad por encima de la cantidad.
No muevo a mucha gente con mi forma de hacer mi oficio, sólo muevo a buena gente, pero no mucha. Ni falta que hace.
Y si os hago una lista, así sin pensarlo mucho, de todas las personas que podrían haber estado también en este vídeo… me salva que en facebook y youtube soy invisible, inexistente, porque nunca he apretado y porque jamás he puesto un céntimo de promoción (y entiendo que sea así), porque si no hubiera sido imposible hacer este vídeo como lo hemos hecho, en familia, sí, pero no toda la familia. Que si os he tenido que apretar y he tenido que alargar bastante la canción sólo con los que estábamos… me pones cien, doscientas o trescientas personas más y hubiera salido un gurruño, y de propina hubiera acabado yo en el frenopático intentando editarlo.

CHIPCHIRIRIP (versión corta)

EN LA DIANA

Paradójicamente una de las bendiciones del camino que elegí y de la forma de hacerlo es la ausencia de popularidad en la que se basa mi carrera, y eso tiene muuuuuchas cosas muy buenas.
Eso tiene que me tratáis con normalidad, no como a alguien relevante, aunque admiréis lo que hago no me veis como alguien lejano o inaccesible, eso nos permite conocernos, que me invitéis a vuestra casa a conocer a vuestra madre, padre o abuela, que podamos irnos a comer o a cenar y hablar de las cosas de la vida, de todas esas cosas que nos unen a tod@s seamos de dónde seamos y como seamos…
Es la razón fundamental para sentir que di en la diana con ciertas decisiones. Todo no se puede tener, y siempre hay que elegir cosas y descartar otras. Di en la diana.

Voy a ver cómo lo resumo sin enrollarme demasiado:
Disfruto la vida de músico que tanto me gusta, y eso mientras disfruto de la posibilidad de conocer de tú a tú a mucha gente de muy diferentes lugares que tantísimo me gusta, mientras disfruto de un pronunciado anonimato general que tan importante es para mí personalmente.
Añadir que no es que mi profesión como yo la entiendo me dé sólo la posibilidad de conocer a gente diferente de diferentes lugares, es que además el propio mecanismo de mi forma partícular de hacer mi trabajo hace una criba fortuita, una selección natural de las personas que suelen acabar hablando conmigo.
La gente a la que conozco, para que los conozca primero tienen que haber salido de casa y haber ido por lo general a un bar, muy habitualmente han ido a conciencia a un concierto, y eso desde luego no lo hace todo el mundo, otras es casual o accidental, ¿o no tanto?.
Gente que va a conciertos en bares hay muy poca, pero si además descartamos a los amigos de los músicos, a los que van por cuestiones ajenas a la música y a los que simplemente van por estar donde hay gente o por curiosidad, entonces son muchísimos menos.
Luego suele ocurrir que son gente con cierta sensibilidad, cierta pasión por la música y cierta cultura musical, parámetros que ya descartan a grandes sectores sociales.
Además durante estos 20 años la duración media de mis 1700 conciertos ha sido de unas tres horas, así que para que alguien haya llegado hasta el final del concierto para venir a charlar conmigo ya es una persona muy muy poco común.
¿Una persona que se traga tres horas de concierto de clásicos de rock y de pop en inglés, con chistes, chorradas y brindis de por medio? ¿Y que de propina se va a hablar y a conocer al tarao desaforado que ha echado dos litros de sudor y se ha bebido media botella de wisky? Eso no es que no lo haga todo el mundo, eso lo hace poquísima gente, casi nadie, pero esa poquísima gente es gente con la que de una forma u otra he conectado y sienten que algo nos une o nos debe unir.
Supongo que os habrá pasado que te encuentras con alguien famoso y no sabes qué coño decirle o de qué hablar, no? Pues eso es algo que conmigo no le pasa a nadie, porque no soy famoso, no salgo en la tele, nadie habla de mí en los medios, no estoy idealizado ni sobrevalorado, aquí no hay leyenda ni mito, no hay glamour ni celebridad, muy al contrario soy visceral, transparente, cercano y sin artificios, me descojono y me cabreo con similar facilidad, y digo lo que tenga que decir, acertando y equivocándome, y así son mis conciertos que es donde la gente me conoce.
No soy capaz de imaginar, al menos para mí, una vida más perfecta y más a medida que esta que me he construido, trabajado, peleado y ganado.

CHIPCHIRIRIP

Pues todas estas reflexiones se resumen en el vídeo de Chipchiririp, sobre todo en la versión larga.
Y por eso he recibido y tratado vuestros vídeos como regalos de cumpleaños, o de aniversario, o de lo que sea, pero regalos.
Y por eso los iba desenvolviendo con los nervios de un niño en su cumple, y por eso os estoy tan agradecido.

LA PREGUNTA

¿Qué quiere decir o qué es chipchiririp?
Pues la palabra me salió así, sin más cuando tarareaba la melodía, pero desde luego lo que buscaba expresar con el estribillo, que terminó siendo chipchiririp, era la simple pero intensa alegría, y nervios, e incertidumbre, que me producía cada día el simple hecho de prepararme para ir a por el pan. El alboroto infantil cuando vas a una fiesta de cumple o a una comunión, o a la excursión escolar a no sé qué castillo en no sé qué pueblo, justo cuando te vas a subir al autobús para decir adiós a tu madre por la ventanilla y enfrentarte a lo que venga. Ese alboroto, esa sensación es chipchiririp. No es otra cosa. Un puto paseo de cinco minutos por la calle prohibida, como algo inalcanzable que hay que valorar y disfrutar.
Fijaos qué chorrada es ir a por el pan y en qué se ha convertido en muchos casos para mucha gente, se ha convertido en chipchiririp.
Pues eso, que tenemos que poner de nuestra parte para disfrutar de lo que se puede con alegría y simpatía, que de darnos disgustos y ponernos la zancadilla ya se encarga la vida.

Os deseo que tengáis muchos chipchiririps de muchas clases en vuestras vidas, pero por favor, sin pandemias ni gente sufriendo.

Besetes y besucos!

Pablo Works

Pd: Y este vídeo me viene además muy bien para explicarle a mi compañera Uxue Fabo lo que se encontrará cuando nos dejen salir a la carretera. ¿Cómo explicarle a alguien que no ha estado estos últimos 20 años de gira por ahí lo maravillosa que es la gente?
¿Y que las personas somos lo más increíble e infinito de este universo?
¿Cómo? Poniéndole el Chipchiririp (versión larga)
😉

Pd2: Si algún día me veis trepando por los medios de comunicación, por favor, no dudéis de mí. Seguramente será que mis hijos habrán elegido carreras muy caras y que siendo un jipi de tercera regional no me llegará para pagarlas.
Si vendo mi alma y me veo obligado a renunciar a alguno de mis principios será porque me hace falta para otros, no para mí. Todo lo que yo necesito lo tengo ya.

Pablo Works

Leave a Reply